Anorgasmia: cuando llegar al orgasmo es de gran dificultad

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El orgasmo es una de las mejores sensaciones que pueden existir. Es excitante, placentero, relajante, eufórico… En fin. Un orgasmo pone de buen humor hasta a la persona más amargada del planeta. Sin embargo, no todos pueden disfrutarlos. Lamentablemente algunas personas no han experimentado un orgasmo en toda su vida, otras lo han tenido de vez en cuando, pero también hay quienes lo sintieron una vez y después no lo volvieron a experimentar ni por las curvas: esto es lo que se conoce como anorgasmia.

En diálogo con La FM, la médica sexóloga Nereyda Lacera, afirmó que la anorgasmia es una disfunción sexual que se caracteriza por la incapacidad o dificultad persistente de alcanzar el orgasmo. 

“Las causas pueden ser de tipo físico, relacionadas con algunas enfermedades del sistema nervioso, de la médula espinal, la diabetes, tiroides y otros problemas hormonales. Dentro de las causas psicológicas, las cuales están en mayor porcentaje, encontramos problemas vinculados con la educación sexual represiva, centrada en lo pecaminoso… Una educación deficiente o ausente en la que se le enseñó a la mujer que el placer es solo cosa de hombres”.

Por último, las causas también pueden estar relacionadas con un trauma producto de un abuso sexual, además de la dificultad de la mujer para concentrarse en sus propias sensaciones de placer para poder liberarlas y así obtener su propia gratificación sexual.

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Tipos de anorgasmia 

En primer lugar está la primaria. Aquí están incluidas todas aquellas mujeres que nunca en su vida han experimentado un orgasmo.

La secundaria es aquella que después de haber tenido un periodo de vida sexual gratificante se le empieza a dificultar o entorpecer a la mujer su llegada al clímax.

También está la anorgasmia general que ocurre en todas las situaciones y con todas las personas. Y por último, la situacional, que ocurre en diferentes contextos, ambientes y/o con determinadas personas.

“Es importante resaltar que la anorgasmia no es hereditaria. Ninguna disfunción sexual hasta el momento es reconocida como hereditaria, realmente es adquirida. Y, puede ser adquirida desde la primera vez que la mujer empieza a su vida sexual”, expresa la especialista.

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¿Tiene cura?

De acuerdo con Lacera, la anorgasmia tiene solución. En manos de profesionales de la sexología se empieza por crear una historia clínica. Se hace un interrogatorio tratando de buscar lo qué ha sucedido con esa paciente. Desde el punto de vista de la medicina sexual se solicitan exámenes de laboratorio de tipo hormonal, para ver que no hayan problemas de diabetes, tiroides, un déficit de testosterona o problemas de prolactina.

Luego de haber descartado las causas físicas asociadas con medicamentos que puede estar tomando o enfermedades que esté padeciendo,  se hace un examen integral. “La sexualidad es holística, es decir, hay que trabajar tanto la parte biológica, si se encuentran causas, como la parte psicológica, y la que está relacionada con la interacción con su o sus parejas”.

De modo que si usted cree que puede tener esta disfunción sexual, lo primero que tiene que hacer es hablarlo con su pareja para revisar lo que está sucediendo.

“Muchas mujeres piensan que son anorgásmicas y resulta que no se conocen bien su propio cuerpo, sus genitales, los puntos de estimualción que las pueden hacer alcanzar el orgasmo;  ya sea por desinformación, por una idea represiva de la sexualidad, vergüenza o falso pudor o también puede ocurrir que haya una estimulación muy pobre por parte de su pareja”, señala Nereyda Lacera.

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¿Cuál es el tratamiento? 

Una vez identificado el problema, y después de revisarlo con su pareja, se debe buscar una ayuda especializada. Como la anorgasmia sí tiene cura, el tratamiento es una combinación de terapia sexual integral y de fármacos en caso de que se requieran para ayudarla a mejorar las sensaciones placenteras.

“Hay medicamentos que se llaman dopaminérgicos que ayudan a sentir mayor placer y a facilitar la llegada del orgasmo. Esto también se combina con las tareas eróticas para que la mujer reconozca sus puntos de placer y pueda guiar a su pareja, y por último, un tratamiento de psicoterapia donde se busca a fondo lo que está bloqueando su respuesta sexual”.

Los hombres también pueden tener anorgasmia 

Sí, los hombres tampoco se salvan de este problema aunque el porcentaje es mucho más bajo que en las mujeres.

“Hay un 0,4 por ciento de hombres que tienen anorgasmia masculina. Normalmente se les imposibilita eyacular y no tienen la sensación subjetiva de placer orgásmico. Generalmente ellos eyaculan y al mismo tiempo sienten el orgasmo, si bien, no es necesario porque van por dos vías distintas, en nuestra cultura el hombre está acostumbrado a sentir el orgasmo con la expulsión de semen y si no llegan al clímax esperado, se frustran”, finaliza la experta.

Por: Julieth Castaño – Sistema Integrado Digital 

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