Thalía reveló la historia detrás del ‘¿me oyen? ¿me escuchan?’

Foto: Instagram @thalia

El pasado 2 de agosto, durante una transmisión en vivo desde su casa para celebrar los 200 millones de visualizaciones de su videoclip ‘No Me Acuerdo’ junto a Natti Natasha, Thalía, sin buscarlo, se volvió viral. 

La cantante mexicana inició la transmisión con sus seguidores de una forma muy peculiar, entre hablando y cantando, empezó a decir: “¿Están ahí mis vidas? ¿me oyen? ¿me escuchan? ¿me sienten?”, posteriormente dijo: “Yo estoy feliz, feliz, feliz, feliz de que los tengo, de que los tengo, tengo tengo…”

Inmediatamente los internautas crearon el #ThaliaChallenge publicando en las diferentes plataformas y redes sociales varias parodias del video de la artista. De este modo, ‘¿Me oyen? ¿me escuchan?’ ya es una canción oficial que la misma Thalía compartió en su canal de YouTube.  

Mucho se habló del reto viral y de las ocurrencias de la cantante para comunicarse con sus seguidores, pero hasta el momento, no se había revelado la historia detrás de esta peculiar transmisión, y fue la misma Thalía quien compartió todos los detalles.

En medio de una entrevista con el programa ‘Hoy’, Thalía expresó, “… esa mañana me levanté muy cansada, era de de esos días en los que uno piensa -no sé cómo voy a arreglármelas hoy- de esos que todos tenemos y el que diga que no es mentira”.

Agregó, “Y resulta que un día antes un amigo me había regalado una ropa divina, abrí la caja, pero yo estaba como desanimada. Y entonces me habla una persona que trabaja para mi y me dice -Oye Thali ya casi llegas a las 300 millones de visitas de ‘No me acuerdo’, ponte algo bonito y haz algún mensaje para que la gente se emocione- Yo le dije que no, pero luego vi la caja y agarré ese vestido, me lo puse, me maquillé y el pelo lo tría de terror, por eso me puse esa cosa para que me hiciera bulto”.

La cantante comenta que aprovechó “la tarde tan hermosa e hice el video como todos los que he hecho en mi vida”. Concluyó que todos los videos del #ThaliaChallenge  le alegraron la vida. “Me di cuenta que no soy la única loca suelta en la vida, no soy la única que camina contracorriente, sino que hay millones que se conectaron con esa locura”.   

Por Julieth Castaño – Sistema Integrado Digital 

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